jueves, 10 de diciembre de 2009

…una de esas trabas…




http://www.youtube.com/watch?v=6O6x_m4zvFs

La marihuana rotaba de mano en mano, el humo se condensaba en el centro y salía directo a las estrellas como en un ritual rastafari. Las pupilas se dilatan, los sentidos languidecen en un frenesí inexplicable, el suelo desaparece y las nubes rodean el lugar. Danny de Vito tiene amoríos con Julia Roberts, Hitler se abraza con Gandhi y afirma estar de acuerdo con él, la madre teresa se reproducía con el papa como dicen algunas reinas de belleza - que por cierto abundan en este país-. Todo puede suceder, el infinito parecía tener una frontera visible o al menos eso pensabas al ir unos pasos más allá de cualquier realidad.

De fondo suena The Doors, Light my fire en la voz de Morrison puede ser todo un llamado a una noche de sexo salvaje o simplemente a una revolución, depende del tipo. La mayor parte de las revoluciones se han hecho posibles gracias a un visionario o un inconforme, o un inconforme visionario pero el trasfondo es que son tipos que tienen la necesidad de ayudar pero al mismo tiempo de joder, de cagarse en alguien, así este alguien sea el injusto sistema establecido. Mezclan esta actitud de una manera tan afable que concluyen por convertirse en logos icónicos de todo tipo de productos como camisetas, gorras, afiches, calcomanías, vasos, llaveros, etc, etc, etc, tal y como sucedió con el Che Guevara, dejo de ser el para ser una camiseta que viste el pecho de los imbéciles mas imperialistas y descerebrados que puedas imaginar. El resto de los mortales en cambio compramos a través de una publicidad engañosa un ideal americano sobre nacer, crecer, “enamorarte", reproducirte y morir; ellos desafiaron las bases y murieron casi trágicamente todos ellos, yo muero de amor y termina por ser mas trágico, es mas lento, es mezquino, probablemente hubiera debido dedicarme a ayudar y joder.

Los arboles alrededor cobran vida, la música los pone a moverse, tal vez es la traba, a esta altura me da igual. Checho prende otro ”bareto”, con este debe haber pasado ya la media libra de marihuana y solo sus ojos perdían el contexto, el seguía parado como si nada. Tavio ofrecía porro a todos los presentes, nunca lo pagaba pero siempre lo ofrecía. Luis reía sin parar e intentaba destruir verbalmente un par de vidas, cosa que no le costaba mucho. Daniel empezaba a hablar de la banda y de sus hermanos cada que se trababa. Yo podía verla a ella en otras dimensiones, era tan bella como las diosas del Olimpo, su cara perfecta, sus tetas exactas y precisas, sus cabellos eclécticos, sus labios sin dueño que susurraban humo; pero en mitad de la alucinación su rostro cambiaba, perdía su divinidad y dejaba caer una esfera de cristal en su mano que acababa con mi espejismo, con mi mundo, conmigo.

Rodrigo se resistía a probar la marihuana, en el fondo sabía que quería hacerlo pero por alguna razón se resistía. Hay en el mundo hechos inexplicables, momentos sin sentido, amores sin dueño, letras sin palabras, acordes sin melodía, noches sin luna, cárceles sin prisioneros y trabas necesarias. Esta era una de esos hechos, uno de esos momentos, uno de esos amores, una de esas palabras, uno de esos acordes, una de esas cárceles, una de esas trabas…

Puedo volar como una puta hada madrina - Decía Luis mientras extendía una cobija que lo arropaba
Déjame ser tu Peter Pan - Le dijo Checho en tono socarrón
Toma de mi pija mágica - Le respondió Luis mientras reía, todos reímos.

domingo, 23 de agosto de 2009

…domingo en la tarde…



Damien Rice - Rootless Tree

http://www.youtube.com/watch?v=Xzq34YD3T8E

Eran las 4:02 minutos de una tarde de Junio pasada por la lluvia, el cielo es gris plomo y en el suelo los charcos reflejan el paso de los autos que buscan frenéticamente llegar a algún sitio. El aire frio me envuelve como se puede envolver la mente con tantos argumentos enfermos que pueden poseernos.

Iba camino a casa de Rodrigo pero la lluvia me detenía, o al menos no quería salir a mojarme el culo en mi moto. Un domingo en la tarde los fantasmas rondan por las calles buscando victimas solitarias. Era mi turno, cada quien muere a su debido tiempo de diferentes maneras. Los recuerdos pasan como puñales que cruzan el cuarto de un lado a otro, quiero salir, escaparme de aquí, salir a buscarla así corra el maldito riesgo de encontrarla como dijera Calamaro alguna vez.

La soledad es un concepto más complejo de lo entendible, más miserable de lo deseado. Estar solo es estar sin quien quieres, sin quien amas; gente hay demasiada, gente soportable o insoportable - yo soy de los insoportables -, el hecho es que son muchos pero por mas que invaden los 2 metros x 2 que te corresponden de planeta tierra siempre estarán extrañamente a años luz de nosotros, de ti, de mi; te das cuenta que a nadie le importas y tienes que cargar con eso.

Su recuerdo no se pudre como los frutos que se desploman del árbol al suelo, se resiste a morirse en el pasado, su recuerdo insiste en venir a fastidiarme de vez en cuando, sobre todo cuando peor se presentan las cosas. Mi amor sigue vibrando, aun medio del silencio que nos divide cada día mas y mas. Quisiera decirle que se joda, que me deje seguir, que no acabe con mi alma, que siga su camino, pero ella ni siquiera esta aquí para decírselo y yo tengo que decírmelo solo, y yo tengo que joderme solo.

Estar aquí me hace pensar en las cosas por las cuales me gane ampliamente su ausencia, se que no soy una buena persona, pero ella podría haber logrado cosas conmigo. Por ella hubiera tenido hijos y hasta hubiera sido un padre modelo, hubiera acabado con el hambre y la guerra, hubiera descubierto la cura a alguna enfermedad, hubiera compuesto alguna canción exitosa, hubiera escrito un poema a su presencia – no todo un libro a su ausencia-, pero eso ya no sucederá y eso me jode un domingo por la tarde otra vez.

Sin esta culpa miserable….




Wild Horses – Rolling Stones

http://www.youtube.com/watch?v=KQx6YJnF7t8

En el buro reposan mis lentes para el sol, una revista de señoritas de perfectos traseros y mal comportamiento y una nota de Raquel que me resisto a romper. La mañana esta desnuda e intacta, inamovible, drogada en el esplendor de un sol que algún día nos vio estar juntos. Me resisto a soltar mis cobijas, a llenarme de ropas, a mojar mis ideas. Pero más me resisto a morirme acostado mientras ella impávida nos deja morirnos confiando en un destino que algún día nos junto pero no puede matar nuestros orgullos -al menos no le corresponde a el-.

Desearía dibujar escenarios con mis palabras, escribirlas y que una a una sean fidedignas a los lugares que aun guardan tu olor a pensamiento triste, a silencio enfermo, a ansiedad melancólica. Ser leal a tu belleza, a tus ojos grandes y desconsolados, a tu sonrisa ambigua, a tu cabello rojo asesino y a tu culo indefinido. Describir nuestros tiempos juntos, nuestros vuelos a otros planetas, nuestros juegos sin sentido o nuestras frases de humor negro.

Las calles están llenas de gente que corre sin parar, esclavizan sus vidas como hormigas en búsqueda de satisfacer primarias necesidades llenas de justas razones. El autobús muestra en sus ojos resignación, sueño, desconsuelo, por eso prefiero mirar a los más chicos, aun no entienden la gravedad del asunto y eso les permite ser felices. Crecemos y el universo te llena de una sobredosis de realidad que termina por ser una mierda. No aguanto el cuadro, debo salir de allí.

Caminar solo es el ejercicio más introspectivo de todos, las distracciones desaparecen, la tv, el cine, las revistas, el licor, las drogas, las chicas – o mas bien ellas como objeto de consumo - y todas esas mierdas que inventaron para que evitemos pensar en como nuestros gobernantes abusan económica, psicológica, religiosa y casi sexualmente de nosotros desaparecen. Quedas solo con tus pensamientos y quizás por eso evadimos esos espacios, por que nos caga del susto ver lo que hay dentro. Un infierno envuelto en papel regalo.

De repente estoy en medio de un parque, las palomas se poposean en bolívar mientras la placa a sus pies todavía cree en este país. Las bancas se llenan de ancianos contando historias sin inicio o desenlace claros.

Chiclets, chiclets, cigarrillo – es la consigna que repite sin parar un vendedor que pasa a mi lado.

El mundo en un sitio así tiene la misma melodía de un blues y puedes ver pasar ante tus ojos una gran parte de tu vida. Vivir es una experiencia más compleja del estrecho entendimiento humano. Observo mis zapatos y no puedo evitar pensar todos los sitios que he caminado con ellos, las palabras dichas, los sueños rotos, los adioses sin retorno. Somos victimas de las circunstancias, más o menos activas o pasivas pero al fin y al cabo victimas, desearía escapar del paradigma, ser lo que quiero, no lo que debo.

A unas cuantas bancas cercanas observo la caratula de un libro de Cortázar en manos de una hermosa chica. Sus ojos son negros y profundos, lentes vino tinto con aires de intelectual, bufanda negra con rojo y una sonrisa que baila en sus labios como un buen pronóstico. Desearía decirle que soy lo que ella necesita pero he perdido esa capacidad de mentir que se me daba antes tan natural. No creo ser lo que nadie necesite, una lógica enferma encerrada en floridas palabras que pueden llegar a envolverte. Sus ojos miran los míos y esperan un gesto que haga visibles mis pensamientos hacia ella, dudo, la miro, bajo rápidamente mi mirada y salgo del parque de manera intempestiva. No olvidare su mirada y por alguna razón se que la veré pronto. Algún día espero tener la capacidad de amar a alguien mas…o en su defecto de volver a mentir sin esta culpa miserable…